Surgida en Argentina de la mano de dos europeos, llegó a nuestro país para replicar el éxito que ha tenido al otro lado de la cordillera. Aplicando la tecnología a sus marcas, identifica qué quiere el consumidor a través del análisis de datos para saber qué oferta gastronómica falta por barrio, precio y tipo de plato. Todo es con entregas en tiempo récord. La empresa tiene un portfolio de 26 marcas propias, de las cuales siete ya están operando en Santiago.

Hace seis años, dos jóvenes europeos, el francés Alex Boccara y el belga Gaspard Hambückers, llegaron a Buenos Aires. En septiembre de 2019, en la capital argentina, frustrados por la poca adaptación de los restaurantes tradicionales al mundo online, decidieron satisfacer ese “hambre” por su propia cuenta.

Fue así como idearon Kitchenita, la startup que está revolucionando la industria del delivery y que ya aterrizó en Chile, donde pretende replicar el éxito que ha tenido en la urbe porteña. Basándose en la data obtenida del mercado, crea restaurantes virtuales, mapeando áreas para identificar qué quiere comer el cliente, dónde y a qué precio.

Trabajando bajo la modalidad de “dark kitchens” y escalando su negocio, franquiciando sus marcas a restaurantes tradicionales con capacidad ociosa, la empresa le saca partido a la compra colectiva de insumos y ofrece un sistema de digitalización a los restaurantes del mundo “offline”. Gracias a la tecnología y al análisis de datos, logra desarrollar marcas que están buscando los consumidores con platos nativos para el delivery, a un precio accesible y siempre privilegiando tanto los productos orgánicos como el packaging biodegradable.

“Tal como los usuarios usan Netflix para su consumo audiovisual diario, nosotros ofrecemos menús y marcas variadas, solucionando el consumo diario de comida para el usuario digital”, explica Hambückers, uno de los fundadores. “Kitchenita es el Netflix de la cocina”, complementa.

La startup también trabaja con partnerships, como, por ejemplo, con celebrity chefs muy importantes en Argentina, apostando a democratizar el acceso a un producto hecho por un cocinero reconocido, bajo la modalidad del delivery. En nuestro país, está asociada nada más y nada menos que con NotCo, el gigante de los alimentos basados en plantas, con quien tiene dos marcas virtuales. Una de ellas aquí, Planta Base, es una marca que ofrece Vegan Street Food.

La velocidad de crecimiento de esta startup va acorde a sus tiempos de entrega, ya que en apenas cinco minutos es capaz de despachar un plato de calidad, que entre 10’ a 15’ puede llegar a la puerta de tu casa. Para ello está asociada con Rappi, a través de Turbo Fresh.

Kitchenita crece a un ritmo del 30% por mes, éxito que busca imitar en suelo chileno, para luego desembarcar en Bogotá y Ciudad de México. Aplicando la tecnología a la gastronomía, pretende expandirse geográficamente.