Anteriormente estuvimos revisando los pilares fundamentales para desarrollar un Plan de Negocios para tu nuevo o ya establecido restaurante, avancemos con el plan…

  1. Resumen ejecutivo

En una extensión de entre 1 y 3 páginas debemos resumir la idea de nuestro restaurante.

Para ello, te recomendamos comenzar la redacción indicando: nombre del restaurante o bar, tipo de actividad gastronómica – en este caso restaurante, bar o local de comida rápida, food truck – clasificación del restaurante según su gastronomía, estatus o variedad de servicios y, por último, su punto de diferenciación.

Un ejemplo podría ser:

“Los Buenos Aires del Maipo es un restaurante familiar de comida chilena tradicional que pretende diferenciarse del resto de los restaurantes del sector del Cajón del Maipo a través de su oferta gastronómica y sus económicos precios…”

A partir de aquí, resumiremos cada uno de los puntos que componen el plan de negocio para un restaurante destacando los aspectos más importantes de cada punto. Para decidir qué debes destacar en cada caso, te recomendamos ponerte en el lugar de un inversionista o posible socio.

Asimismo, como ya te habrás planteado, a pesar de ser el primer punto que aparece en cualquier plan de negocios, siempre es el último en redactarse puesto que consiste en un resumen atractivo del mismo.

  1. Presentación del proyecto.

En este punto, deberás explicar en profundidad tu proyecto de restaurante o bar.

Así es, deberás indicar el origen de la idea, los principios del negocio y la evolución del proyecto. Destacando siempre, la propuesta de valor con la que pretendes diferenciarte del resto de negocios que ofrecen lo mismo.

En este punto, recomendamos presentar al equipo impulsor del proyecto para destacar el talento y la experiencia que reside detrás de cada uno de ellos. Como debes saber, las personas dispuestas a abrir un negocio gastronómico deben conocer muy bien el sector de la hostelería y la restauración si no quieren verse obligados a cerrar su negocio en menos de un mes.

  1. Estudio de mercado

Como es lógico, no podemos impulsar un proyecto de restaurante o bar sin antes realizar un estudio de mercado.

Este análisis, nos ayudará a conocer la situación del sector donde quedará o está instalado tu negocio gastronómico, la importancia del municipio en el que queremos llevar a cabo nuestra actividad. Así como también, analizar a nuestra competencia y a la posible clientela que nos interesa para nuestro negocio.

Ubicación: Debes conocer perfectamente qué zonas de la comuna son más concurridas para situar tu negocio. No es lo mismo situar tu establecimiento en un lugar cercano a un centro comercial que en la periferia de la ciudad. Sin embargo, ambas opciones son correctas en función de tu idea de negocio. Por ejemplo, en el caso de un restaurante de comida rápida te interesará una zona más comercial. En cambio, la periferia no es una decisión desacertada si se trata de un restaurante familiar. Deberás valorarlo.

Competencia: Una vez que has decidido dónde ubicaras tu negocio gastronómico. Es muy importante estudiar, sobre todo, a tu competencia más cercana. Tanto competencia directa como indirecta. No importa si el restaurante de tu lado ofrece una oferta gastronómica totalmente opuesta a la tuya. Deberás conocer bien su estrategia y política de precios para que la clientela sin grandes preferencias no elija consumir en ese establecimiento y no en el tuyo.

Clientes: Del mismo modo que estudias a tu competencia, es importante analizar la clientela que frecuenta estos establecimientos. Probablemente tengas una idea clara de tu clientela ideal. No obstante, deberás adaptarte al perfil de clientes que acostumbra a moverse por la ubicación de tu restaurante o negocio gastronómico. Por tanto, deberás conocer en la medida de lo posible su nivel socioeconómico.

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